Grandes primates

Orangutanes

orangotangos

Una vida que aprecia la individualidad

Se fuesemos a comparar el comportamiento humano con el de los demás grandes primatas sería fácil identificar en los orangutanes, los representantes de lo más moderno y más frecuente “estilo de vivir bien y solo”. Machos y hembras tienen la costumbre de juntarse apenas en la epoca de la reproducción. Las madres cuidan de sus hijos solas hasta que llegan a la maduridad. Y cuando ellos se sienten seguros se adentran en la selva en busca de una vida independiente.

En esas rapidas relaciones sexuales, sin ninguna responsabilidad futura de cuidar de los descendientes, hay de todas formas un dato significativo. Las violaciones suceden en todos los grupos de grandes primatas, pero en el caso de los orangutanes, es el unico caso que la hembra lucha contra el macho por impedirlo si es necesario. Generalmente, son las hembras que escogen el macho que compartirá la relación íntima.

Los orangutanes son también los “reyes del artesanato”. Solo basta mirar para lo alto de las arboles en Sumatra y Borneo, para ver las extraordinarias “camas suspensas” allí construidas. Son hechas con una mezcla de ramas y hojas y pueden resistir hasta 100 kilos de peso (que es el peso de un macho). Las camas son hechas al final de la tarde después del individuo recorrer un area hasta escoger el mejor lugar para preparar su cama. Los orangutanes comparte 97,3% de nuestro DNA.

Reflexiones sobre este ejemplo

Chantek es un orangutan que vive en el zoologico de Atlanta y que utiliza cerca de 200 señales para comunicarse con los humanos. El responde a las preguntas habladas de sus tratadores con el lenguaje de las señales y también expresa lo que desea, como alguna comida especifica o algun entretenimiento, como, por ejemplo, él adora montar rompre-cabezas.

(Fátima Chuecco – periodista ambientalista)