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Proyecto Gran Simio solicita a Estados Unidos el inmediato cierre del zoológico Monkey Jungle, en Florida, por el maltrato y el abandono de los animales

Publicada en 28/11/2017


(The Dodo)

Proyecto Gran Simio, denuncia ante el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la embajada de Estados Unidos en Madrid , la Asociación de zoológicos y acuarios del mundo (WAZA) y las Asociación de Zoos de Norteamérica; la situación de maltrato y abandono en la que se encuentran los animales del zoológico Monkey Jungle sito en Miami-Dade en Florida (Estados Unidos), y en especial del gorila King de 48 años y de la oraguntán Mei de 32, donde de forma continuada son maltratados, permaneciendo en jaulas de cemento pequeñas y donde muchas veces se les fuerza a entrar en el cuarto dormitorio a base de agua a presión con mangueras.

La denuncia realizada por Melanie Lustig, una cuidadora que se fue del zoo horrorizada por el tratamiento que se les da a estos seres vivos, ha puesto en evidencia lo que ocurre en muchos zoológicos del mundo, donde para nada prima el confort de los animales sino el negocio obtenido para su exposición a los ciudadanos.

Para Proyecto Gran Simio, este ejemplo bárbaro de siglos pasados, es habitual en muchos centros zoológicos y todos deberían de reconvertirse trasladando a los más exóticos a santuarios y finalizando el intercambio continuado entre zoológicos que solo se realiza por puros intereses comerciales y de reproducción. Cada nacimiento, según esta organización internacional, es un nuevo ser carente de su más elemental derecho y condenado de por vida a sufrir bajo la presión de barrotes y cadenas, una tortura diaria que desemboca en graves problemas psicológicos.

Para esta organización, los guantánamos del reino animal deben quedar para la historia, como se quedó la exposición en zoológicos de seres humanos, indígenas que eran capturados para su muestra al público. Cuando el zoológico cierra o está cerrado, los animales son llevados a las celdas dormitorios, lugares muchas veces no acondicionados, fuera de la vista exterior, zonas muy pequeñas donde pueden permanecer sumando las horas, más de la mitad de sus vidas.

Al gorila King, de vez en cuando, es utilizado para espectáculos circenses y lleva viviendo solo 28 años, mientras que Mei, abandonada en una sucia jaula, pasa las horas mirando a la pared sin ningún entretenimiento medioambiental y sin salir al exterior. Las fotografías facilitadas por la cuidadora lo dicen todo. King con una herida abierta en el ombligo, Mei mojada posiblemente a causa del agua con una manguera empleada contra ella.

Para Proyecto Gran Simio, lo que ocurre en Monkey Jungle es una salvajada inhumana y solicita a Estados Unidos el cierre inmediato de este antro infernal y el envío de los grandes simios y el resto de los animales a santuarios donde puedan al menos vivir en paz lo que les quede de vida.

“Zoológicos como Monkey Jungle existen en muchos lugares del mundo y ya es hora de que a nivel global este tipo de espectáculos dirigidos a la sociedad civil se cierren ya que para nada muestran a seres alegres, sino simples cromos sin vida que deambulan por su recinto, con ojos tristes, decaídos y hundidos al habérsele robado la esencia de su especie. No es educativo, no sirve como recurso para la conservación de animales en peligro de extinción y sólo prima el interés económico. El ciudadano debe de saber que visitando estos lugares fomentan este tipo de instalaciones y con ello el sufrimiento de los seres vivos que allí se encuentran cautivos y fuera de sus propios hábitats y ecosistemas”, ha declarado el Presidente Internacional del Proyecto Gran Simio (en inglés Great Ape Project), Pedro Pozas Terrados y Director Ejecutivo de la misma organización en España.

Para Pozas, King y Mei, deben ser la bandera contra la esclavitud de nuestros hermanos evolutivos. Ellos son miembros de nuestro propio linaje. Los grandes simios pertenecen a nuestra familia, son homínidos como los seres humanos y sin embargo el trato que les damos es parecido al que se le dio a los esclavos capturados de África y vendidos a los blancos no hace mucho tiempo.

Para esta Organización Internacional que lucha principalmente por los derechos básicos de los grandes simios, la cautividad de los mismos debe estar prohibida y considerar a estas especies como Patrimonio de la Humanidad para su protección y que se apruebe una Declaración de los derechos de los grandes simios en Naciones Unidas.